El colegio Stella Maris fue una idea
del Padre Batallés, en colaboración
con una asociación
de padres y una liga de madres, ya
que no había muchas escuelas en la
zona y ninguna religiosa.
La historia del colegio se inicia en
1958 con un jardín de infantes a
cargo de Mary
Campodonico y Berenice Vicari.
Este funcionaba en un salón detrás
de la Capilla, al cual asistían
entre diez y quince
chiquitos. Esta aula fue construida
gracias a que se obtuvo un subsidio
del Ministerio
de Educación de Santa Fe.
En este tiempo había grados que
funcionaban en los salones de la
Capilla, como 1º y 2º
grado y el Jardín de Infantes y
otros en el "Campito de los Angeles".
El primer terreno comprado con esa
subvención fue un estrecho jardín de
una casa,
en el que los dueños guardaban
chatarras.
En el año 1962 se colocó la Piedra
Fundamental del Colegio en ese lugar
y se firmó el acta
de fundación por el Ministro de
Educación, el Obispo de Rosario, el
cura párroco y por un
grupo de vecinos. Luego se construyó
un aula, ubicada al fondo, donde
empezó a funcionar 1º grado.
Al poco tiempo se construyeron tres
más, que lo usarían 2º, 3º y 4º
grado.
Actualmente estos cuatro salones son
utilizados por 1º año A y B de la
EGB, la dirección
y la secretaría.
En 1964 el Padre Libio Gorza ocupó
el lugar dejado por el Padre
Batallés, fallecido en
un accidente aéreo el 23 de febrero
de ese año.
El Padre Gorza también soñaba con
agrandar el colegio por lo que
compró otro terreno,
pero con un problema, este no estaba
junto a los otros dos, sino que a
unos metros de distancia, lo que
dejaba una porción de tierra
separándolos. Finalmente esta fue
adquirida,
a pesar de que sus propietarios no
la querían vender.
La última
propiedad que se consiguió fue la casa de al lado del colegio (actualmente
biblioteca) con mucha dificultad, ya que los
dueños tampoco querían venderla. Esta, poseía una pileta que después fue tapada.
Recién en el año 1969 se comenzaron
las obras para mejorar el colegio
como la
terminación de los baños, de las
escaleras y la colocación de pisos
para la planta alta y
el hall de entrada; y en 1975 se
construyeron los Jardines de
Infantes, un sector de
administración y dirección sobre la
calle Brassey, los dos patios, el
salón de actos.
A principios de los 90 surgió la
necesidad de incorporar un jardín de
3 años. Debido a
esto los salones donde funcionaban
los talleres de trabajo manual (en
la esquina de
Brassey y Wilde) se refaccionaron
para el uso de estos jardines;
quedando así las aulas
de dichos talleres donde estaba el
kiosco, y a su vez, este se trasladó
unos metros hacia
la calle.
Las obras más recientes son la
construcción del oratorio y la
colocación de la Virgen
en el frente del colegio.
Sin duda, lo más importante de esta
historia son las personas que
llevaron a cabo el
proyecto del Colegio, como el Padre
Batallés, el Padre Gorza, Hugo
Bianchi, Camelia de Arrospidegaray,
Ñata Louhau, Rodolfo Bergmann,
Ricardo Tur, Hugo Villagra, entre
otros.
Un repaso de la Historia en fotos
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